En resumen
- Cualquiera pone precio a la cabeza de cualquier otro, con el comando .hitman.
- Solo la adena paga un contrato, y la casa se queda con el 10%.
- El objetivo siempre se entera. Nada en el tablero está escondido.
Cualquier jugador le pone precio a cualquier otro. El comando es .hitman, y el tablero es público de principio a fin.
No acepta Rubíes ni Sello de Caza, y esa es la decisión entera: si la moneda de la tienda pudiera contratar, quien paga en el sitio estaría mandando matar gente, y eso es poder de combate comprado con dinero por una puerta lateral. Un contrato sale de adena, que se farmea.
El contrato se anuncia al servidor entero en el momento en que se abre, y al objetivo se le avisa de nuevo cada vez que entra. Acá no hay contratos secretos. Ser objetivo es un estatus y no una emboscada: en un tablero escondido el sistema se convierte en una herramienta de acoso contra una sola persona, y nadie de afuera puede ver que está pasando.
De la recompensa. Es lo que saca adena de circulación cada vez que alguien usa el tablero, en un mundo que nunca se reinicia y donde la adena de quien se queda solo se acumula.
Un contrato existe para mandar a alguien a cazar a otro alguien, y todas estas son formas de cobrar sin cazar a nadie: